La copa vacía

El golpe de la plata en el cristal
de la copa vacía
afina el alma
como una flauta dulce
en manos de un virtuoso
que ya probó la miel
hasta el hastío.

El golpe de la uña en el cristal
de la copa vacía
nombra al alma
como un ángel susurra
mensajes de fuego
y arroja las riendas al aire.

El roce de la yema en el cristal
de la copa vacía
tensa el alma
como el oído de quien va buscando,
escucha el caer de una pluma en la alfombra

y se detiene.

Marian Quintillá

Publicado en el número 95-96 de la Revista de Literatura ALGA 2026

Ilustración efectuada con IA