VIII
Levantarme. Desayunar. Recoger un encargo. Encontrarme con un amigo. Una horchata. Unas risas. Una charla. Volver en moto. Votar. Comer. Pasar la tarde doblando ropa. Hablar con mi amor varias veces. Cenar. Ir a la cama. Todo así, tan prosaico. Todo tan extraordinario.









